jueves, 19 de octubre de 2017

Platicando...


Hola chicas!!! Pues esta entrada es un poco diferente a lo que acostumbro compartir en el blog, pero tenía ganas de compartirlo con ustedes y que de alguna manera me sirviera como desahogo y terapia.
Como saben por algunas semanas me desaparecí por completo del blog, de hecho ni siquiera estuve tan al pendiente de lo que escriben otras chicas que sigo en sus blogs y no fue precisamente por falta de tiempo, la realidad es que no tenía ganas. Han pasado tantas cosas en estos  casi tres meses que tengo de haberme mudado, que en muchas ocasiones mi esposo y yo nos miramos y nos preguntamos si en verdad tomamos la mejor decisión al cambiar de ciudad, había noches en las que le preguntaba hasta cuando se iba a terminar nuestra "mala suerte" y lo mas sorprendente fue que hubo noches en las que él me hacía la misma pregunta.
Creo que todo empezó cuando prácticamente me obligaron tomar el carro y manejar; antes de mudarme pagué por un curso de manejo y me fue bien, pero una de las razones por las cuales me había negado a tomar el volante era la gran responsabilidad que eso implica y mas cuando ya no solo es tu vida la que tienes en tus manos, también las de tus hijos. Por eso en la ciudad de México yo era feliz usando el transporte público, aunque haya mucha gente, aunque no tenga olor agradable, aunque te empujen, aunque te roben, para mí usarlo era lo mejor del mundo, recorres grandes distancias en menos tiempo de lo que te toma ir en auto, es barato y no contaminas y lo mejor de todo no te estresas en el tráfico. Bueno pues todo eso cambió cuando llegue a la ciudad de Tuxtla Gutierrez, porque aquí el transporte es costoso para las distancias que recorres, además la mayoría no tiene aire acondicionado y con el clima tan caliente de aquí es la muerte, tampoco caminar en la ciudad es una opción, lo intenté un par de veces y es horrible, aunque vayas en la sombra o con sombrilla, sombrero, lentes y protector solar, los zapatos te rozan y la ropa también y a todos los lugares llegaba sudada como si acabara de correr un maratón. Así que tan pronto llegué aquí tuve que utilizar el carro y en menos de dos semanas pasó lo que siempre temí que pasara, tuve un choque.  La camioneta que traía quedó toda destrozada de la parte delantera porque me fui a estampar en un árbol, afortunadamente iba sola, no me pasó nada a mí, pero la camioneta estuvo en el taller como mes y medio y al día de hoy no ha quedado del todo bien. Justo una semana después del choque vino un incidente con mi hija pequeña y el gato de la vecina. Mi hija ama a los animales, le encanta tocarlos y acariciarlos, siempre trato de que no lo haga porque nunca se sabe como van a reaccionar los animales, sin embargo este gato ya nos conocía. Bueno pues mi hija vio al gato e inmediatamente corrió para abrazarlo y el gato la recibió con un rasguño, casi le saca un ojo, quedé en shock cuando mi hija gritó y volteó con la cara llena de sangre. Mi esposo y yo nos asustamos porque como la niña lloraba parecía que lo que le salía del ojo era sangre y pensamos que había lastimado la parte interna del ojo. Inmediatamente entré por su carnet del hospital y nos fuimos directo a urgencias, en donde vivimos el hospital esta dentro de la unidad así que solo caminamos un poco y llegamos, cuando entramos al área de urgencias y vieron a la niña la pasaron inmediatamente con el médico de guardia, porque justo era un domingo por la tarde/noche. Afortunadamente solo le lastimó la parte de las pestañas inferiores y su pómulo, pero fue muy aparatoso y mi hija se asustó mucho, tanto que lo que mas costó fue tranquilizarla en la sala de urgencias para detener el sangrado y poder ver que era lo que estaba lastimado, esto pasó un día antes de su cumpleaños y nos tuvimos que pasar la celebración entre doctores y quejas (porque claro que fui a quejarme de que la vecina todos los días deja al gato a la buena de Dios y no se hace responsable de su cuidado, ya había sido muy paciente soportando todas las mañanas escucharlo llorar en la puerta porque el pobre quiere entrar a la casa, tal vez por hambre o porque quiere compañía y también aguantar que utilizara mi tapete de entrada para orinar, pero meterse con mi hija cuando lo único que hizo la niña fue quererlo acariciar, era lago que no iba a tolerar, no molestarme con el gato porque ellos actúan por instinto, era estar molesta con la dueña que sabe perfectamente que las reglas con respecto a las mascotas es que ningún animal debe de estar suelto, todos deben andar con correa y con sus dueños y en el caso de los gatos tienen prohibido andar deambulando solos). 
Después nos sorprendió el terremoto que tuvo como epicentro el estado de Chiapas; nunca me había tocado uno tan fuerte y mucho menos había visto como se caían las cosas, yo siempre sentía que mi madre exageraba cuando se ponía muy nerviosa en los temblores (a ella le tocó vivir el del 85) y no entendía por que, pero ahora ver como en cuestión de segundos sientes que se te cae toda la casa encima, ver las noticias y enterarme que hubo localidades en donde perdieron todo, a esa hora que fue el temblor de inmediato llamaron a mi esposo para que empezaran a organizar el plan de apoyo para desastres naturales, ni siquiera se quedó con nosotras para no sentir miedo, se tuvo que ir, todo eso fue muy impactante para mi; lo peor fue que una semana después le toca al estado de Morelos y afecta a la ciudad de México en donde aún viven mis papás y al empezar a ver todo lo que ese sismo provocó me generó mucha ansiedad y miedo, esos días fueron muy estresantes y en medio de todo eso mi madre tuvo una recaída en su enfermedad y tuvo que iniciar nuevamente las quimioterapias, todo fue un caos porque en la ciudad de México algunas actividades se detuvieron y ella aunque tenía las molestias no la podían atender porque le hospital en donde tiene sus citas estaba desalojado, además el estar lejos de ella, pensar que se siente sola y deprimida son situaciones que me ha costado mucho manejar, porque no puedo irme a estar con ella ya que mi hija mayor está en la escuela y no la puedo dejar, mi esposo no siempre esta en casa y no siempre puede estar pendiente de ella y dejarla sola no es una opción con lo difícil que está la situación con tanto asesinato de mujeres jóvenes. 
Después empecé a tener problemas con la escuela de mi hija pequeña ya que las instalaciones del colegio se dañaron por el sismo y empezaron a pasar las semanas y no nos daban información sobre la situación de la escuela (pero eso sí estaban cobrando la colegiatura) como pasaron casi cuatro semanas y se negaban a contestar llamadas y a permitirnos ingresar a la escuela me desesperé y me puse a buscar otra escuela; afortunadamente pronto encontré una y mi hija se adaptó muy bien, lo malo es que aún me sigo peleando con la otra escuela porque no me quieren devolver nada, ningún documento, material y mucho menos todo el dinero que pagué tanto de colegiatura, inscripción, seguros, etc. 
Por mas que he tratado de volver a la rutina y al ritmo que tenía me ha costado. Les cuento todo esto porque ya llevo días tratando de desahogarme, porque siento que no salgo de una y ya empiezo con otra. Pero como me lo repito todos los días, ante la tristeza y desesperación lo mejor es ocuparse y aquí estoy de nuevo tratando de seguir con la vida, aunque no pinte como yo quisiera.
Afortunadamente poco a poco las cosas han ido mejorando, lo único que no pinta bien es la salud de mi mamá, a veces no se que tan bueno es que las personas con cáncer se sometan a tratamientos, son tan fuertes los efectos secundarios que no puedo creer que sean efectivamente una cura. Hay días en que mi madre nos dice que ya no puede más, que ya está cansada; sin embargo otros días nos reafirma sus ganas de luchar y nos dice que lo hará hasta el último día. 
Por eso chicas valoren lo que tienen, sean agradecidas con lo poco o mucho que les da la vida, hay personas que viven sufriendo enfermedades, valoren y cuiden su salud; hay personas que con los desastres naturales han perdido todo su patrimonio y sus cosas, valoren lo poco o mucho que ustedes tengan y no acumulen cosas materiales, eso al final no es nada. 
Espero no aburrirlas con el post, pero creo que de vez en cuando me pondré a escribir así, si les gustaría compartir alguna de sus experiencias o cosas que les angustien o sus opiniones o lo que sea, escríbanlo en la parte de abajo. Bonito día